¿Por qué no podemos recordar los sueños?

Los sueños

Los sueños

Seguramente te ha pasado que te levantas de una larga noche de sueño o una simple siesta y sabes que durante ese tiempo soñaste, pero no puedes recordar nada. Es una sensación extraña porque tu cerebro te dice que algo pasó mientras dormías y tu no tienes idea de qué fue lo que viste en tus sueños. Otras veces lo que sucede es que cuando despiertas tienes la memoria del sueño muy fresca en tu mente, el problema es que conforme van pasando las horas ya no puedes recordar nada. Tal vez querías contarle la extraña historia a algún amigo o amiga y no puedes porque ahora no recuerdas nada.

Sea como sea, los sueños son efímeros y no siempre puedes recordarlos. Lo cual es una lástima porque muchas veces las imágenes son tan originales e interesantes que te gustaría poder compartirlo con alguien más. Te contamos por qué es que muchas veces no recuerdas los sueños.

¿Por qué el recordar un sueño dura tan poco tiempo en la memoria?  ¿por qué los sueños no pasan a formar parte de nuestra conciencia?

Antes de entender como es el proceso de recordar los sueños es importante saber donde se forman y como se forman.

¿Dónde se forman los sueños para que después podamos recordar los sueño?

Durante el sueño el cerebro funciona de manera diferente a la vigilia. Recordemos que mientras dormimos sigue habiendo actividad en nuestro cerebro, aunque estamos en un estado de inconsciencia: un dato interesante es que el cerebro durante el sueño REM consume tanta energía como cuando estamos en vigilia. Por lo que las emociones están en sintonía con los sueños y listas para manifestarse.

Desde el punto de vista neurofisiológico existen dos tipos de sueño: El sueño REM (del inglés Rapid Eye Movement o movimientos rápidos oculares) y el sueño no REM. Cada una de estas fases tiene sus funciones: el Sueño NREM que ocupa aproximadamente el 75% del sueño principalmente tiene una función restauradora más física y el sueño REM que ocupa el 25% restante aproximadamente tiene una fase restauradora más mental y es en la fase donde se forman la mayor parte de los sueño. Principalmente, mientras dormimos en sueño REM el cerebro se encarga de recrear en imágenes gran parte de la información almacenada durante el día y lo que se guarda en el inconsciente y ejecuta un trabajo de restablecimiento de todos los sistemas cerebrales, selecciona, organiza, combina y elimina información obtenida durante todo el día.

El sueño sirve para consolidar la memoria

Durante el sueño REM, donde ocurren la mayoría de los sueños también existen los sistemas neuronales encargados de consolidar la memoria pero paradójicamente los sistemas que regulan lo que se está viviendo mientras soñamos, están apagados, se dice que cuando dormimos “el cerebro no tiene memoria”. Sin embargo, aunque parezca contradictorio, tanto el sueño REM como el no-REM son importantes para integrar en la memoria lo vivido durante la vigilia anterior.

El cuerpo se desconecta del cerebro en el sueño REM

Al mismo tiempo que se produce toda esta actividad mental en el sueño REM, en esta fase existe, también una desconexión de las órdenes voluntarias emitidas por el cerebro al resto del cuerpo (atonía muscular). De esta manera, una persona puede estar soñando que corre por una pradera mientras se encuentra completamente estático y plácidamente dormido en su cama. Uma alteración de esta vía puede producir un trastorno de sueño conocido como el trastorno de conducta en sueño REM que se ha asociado a enfermedades neruodegenerativas.

Mientras dormimos el sueño realiza de 3 a 6 ciclos de sueño, siendo un ciclo de sueño la conjunción de sueño no-REM con REM y en este orden. El sueño REM en los primeros ciclos suele ser muy corto, pero. en el transcurso de la noche va aumentando su duración en cada ciclo de sueño, por lo que así tenemos más probabilidad de despertar por la mañana en sueño REM y por lo tanto más facilidad para poder recordar los sueño al despertar. En este sentido, mucha gente suele experimentar que durante el periodo laboral no sueña tanto pero cuando realizan periodos vacacionales donde se suele dar más cantidad de sueño, y por lo tanto mayor probabilidad de despertar en sueño REM, es cuando suelen referir que recuerdan más los sueños.

¿Cómo se genera  el mecanismo para recordar un sueño?

Para tener un recuerdo del sueño, primero necesitamos formarlo en el hipocampo, y después este se mueve a otras partes del cerebro, especialmente al neocortex. Mientras dormimos el sueño y los sueños se generan en el tronco cerebral. luego asciende al hipocampo donde puede vincularse con a las emociones, para finalizar en el cortex donde se nos hará consciente, pero durante el sueño esta vía no está tan bien sincronizada, lo que hace que sea muy difícil que se recuerde lo que soñamos.

localización del hipocampo en el cerebro

 

Para recordar un seuño hay que despertase

Recordamos un sueño si es intenso y está seguido de un despertar. El despertar es un proceso transicional, en el que el cerebro mantiene por un tiempo parte del funcionamiento del estado anterior. Es decir, sigue esa debilidad de consolidar nuevas memorias, en este caso de lo soñado minutos antes de despertar lo que hace que esa percepción onírica no se consolide y acabe desapareciendo de la memoria. Un ejemplo de todo ello son las pesadillas, que por ese motivo podemos recordar el sueño, pero al ser tan intenso y angustioso puede hacerse más consciente y durar más tiempo en el recuerdo.

Otro motivo por el que favorece que se olviden los sueño, parece ser que la mayor parte de nuestros recuerdos de cuando estamos despiertos tienen sentido y están interrelacionados. Así, si uno trata de recordar qué desayunó esta mañana, eso se puede vincular a los recuerdos del momento en que nos levantamos y las otras cosas que hicimos antes de salir de casa. Sin embargo, los sueños por lo general son ilógicos y lo que ocurre en ellos no está conectado a nada que podamos intentar recordar para evocarlos.

 

Recordar los sueño

¿Cuánto tiempo puede llegar a durar el recuerdo del sueño?

En muchas ocasiones, como ya hemos introducido en el apartado anterior, ante un despertar repentino o por la mañana somos capaces de recordar algo de nuestro sueño, pero este recuerdo se desvanece a los pocos minutos. Estas ensoñaciones no se transfieren a la memoria debido a una inhibición de actividad de una zona del cerebro que gestiona las respuestas a los estímulos externos y la memoria. Esta región del cerebro está comprendida entre el área temporal y la parietal. Se trata del filtro que evita que las experiencias oníricas puedan ser consolidadas en nuestra memoria fija. A pesar de esto, se ha demostrado que existen personas que recuerdan los sueños con mayor frecuencia que otras. Estas personas presentan una mayor actividad de la unión témporo-parietal

¿Hay personas con más facilidad que otras para recordar los sueños?

Existe un trabajo realizado por el equipo liderado por Perrine Ruby del Centro de Investigación de Neurociencia de Lyon (Francia), ha realizado un estudio, publicado en la revista Neuropsychopharmacology, donde observa que en la unión temporoparietal (centro de procesamiento de información en el cerebro) es mucho más activa en las personas que recuerdan los sueños (y también lo es durante la vigilia). Este dato podría explicar porque algunas personas tienen más propensión a recordar los sueños que otras.

¿Por qué a veces ni siquiera podemos recordar los sueños?, ¿nuestra memoria es selectiva y diferencia lo que nos ha pasado en la realidad para conservar ese recuerdo… y desecha lo soñado?

Soñamos un promedio de dos horas por noche, y eso considerando solo el periodo de sueño REM. Pero durante este proceso el cerebro suele borrar más del 95% de todo lo soñado. Solemos retener entre uno y tres sueños por semana, que corresponden al rato inmediatamente anterior a despertarnos, Además se suele recordar aquellos de gran impacto cómo soñar que se te cae el pelo, o los dientes y pesadillas similares. De hecho, buena parte de las investigaciones sobre los sueños consiste en ir despertando a los participantes en los momentos más indicados, de manera que se pueda ‘recolectar’ un mayor número de relatos.

Los diferentes trabajos apuntan que los relatos de los sueño son mucho menos fantasiosos de lo que creemos: en su mayoría, se sitúan más cerca del realismo que de la imaginación desbordada. Ya en los 60, un especialista estadounidense publicó que, si no se nos revelase su origen onírico, la inmensa mayoría de los relatos de sueños «serían considerados descripciones creíbles de experiencias comunes».

Si yo hiciera el ejercicio de anotar en un papel lo que he soñado cada noche… o al menos cuál ha sido mi último sueño, ¿sería capaz de escribir un relato más o menos coherente?, ¿o es imposible plasmar la experiencia del sueño porque son cosas sin sentido?

Existen libros, películas, inventos e ideas que han sido engendrados en los sueños. Un ejemplo es Dali, donde gran parte de las obras de este inolvidable pintor, escultor, grabador y escenógrafo se nutrían del mundo de los sueños. Dalí era un auténtico onironauta, un especialista en los sueños lúcidos que él mismo provocaba durante las siestas.

Son muchos los que a menudo, desearían poder hacerlo: recordar con nitidez cada sueño. Es como si al lograrlo, pudieran comprender cosas de sí mismos que a simple vista, no son conscientes o evidentes. Bien, cabe decir que ninguna de las técnicas que se suelen proponer para lograrlo son recomendables ni efectivas al 100%.

Trucos para recordar los sueño:

Existen trucos recomendados para poder recordar los sueños mejor y si eres de las personas que tiene sueños originales querrás hacer esto. Puedes empezar desde la noche. Al acostarte relájate, pon tu música preferida e intenta quedarte dormido lo más relajado posible. Cuando te despiertes no comiences ninguna actividad inmediatamente, quédate en tu cama e intenta recordar, manteniendo tu vista fija en un punto de tu habitación. Usa tu móvil o un cuaderno para grabar o escribir inmediatamente lo que recuerdes.

En los estudios de investigación el método más recurrente es aquella en que se programa unl despertador en ciclos de 30 o 35 minutos. Ese súbito despertar nos permitiría recordar el sueño, el mismo que seguidamente deberíamos transcribir en una libreta. Como es evidente, esta sugerencia lo único que nos provocaría es tener un sueño de mala calidad y no descansar del modo que necesitamos, por lo que no es recomendable.

Intenta estos trucos y verás que poco a poco podrás recordar más sueños. Quién sabe si de tus experiencias puede surgir una historia interesante.

Artículo escrito y revisado por el Doctor Alex Ferré, médico especialista ne medicina del sueño. Si tienes cualquier duda o consulta puedes ponerte en contacto pinchando aquí.

 

BIBLIOGRAFIA. Recordar los sueño

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/06/150605_respuestas_curiosos_6junio_finde_aw

Por qué el recuerdo de lo que hemos soñado se desvanece tan rápido