Las pautas del sueño cambian al envejecer. Cuando se es joven, las fases REM ocupan una mayor parte del periodo de sueño respecto a los ancianos. Por otra parte, la capacidad de recordar los sueños disminuye con la edad. Además, nuestras preocupaciones emocionales, que los sueños refleja, cambian a lo largo de las diferentes etapas de la vida.