¿Qué hacer si mi hijo tiene una parasomnia?

     Si su hijo padece de parasomnia, existe ayuda disponible. El diagnostico de parasomnia se hace tras una revisión de la historia clínica y exploración física. La determinación de la aplicación de tratamiento depende de la severidad de los síntomas, considerar lo factores desencadenantes, valorar los riesgos de daño y/o lesión y resistencia al tratamiento previo.
     Es importante diferenciar entre parasomnia y otros comportamientos nocturnos causado por otros trastornos del sueño. Por ejemplo en el síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (el niño se puede despertar asustado por la dificultad al respirar que presenta) y la epilepsia nocturna.

Tratamiento de las parasomnias

     Cuando tratamos las parasomnias existen dos principios básicos:
                1) Proteger al niño de posibles lesiones
                2) Aplicar las medidas higiénicas del sueño.

                                             
     El tratamiento más efectivo de las parsomnias es descartar cualquier otro trastorno de sueño asociado como posible causa de parasomnia y así poder eliminar el factor desencadenante.

Tratamiento conductual:
     El objetivo principal para el tratamiento de las parasomnias es la educación de los padres y del hijo, tranquilizarlos y explicarles que lo que sucede es normal y que actualmente ya existe un tratamiento disponible. Cuando una persona adulta es educada y ha tranquilizado sus miedos, puede inclusive dar más por su hijo y explicarle detenidamente qué es lo que sucede en los episodios. Esta tranquilidad por sí misma ayuda a que el número y la intensidad de los episodios disminuyan. La posibilidad de que su hijo abandone la cama durante un episodio de parasomnia es rara, pero proteger al niño de posibles lesiones es todavía una prioridad. Se recomienda que las ventanas tengan que estar cerradas, con seguros puestos y los objetos punzantes deberían estar fuera de su alcance.
     Puede inclusive colocar una campanilla en la puerta para saber si abandona la habitación, y así entonces poder reconducir al niño de nuevo a su habitación.
     Si su hijo tiene parasomnia de movimientos rítmicos, antes que nada, tendrá que descartar otros trastornos asociados (autismo, epilepsia…). En caso de movimientos importantes y severos, habría que proteger al niño cubriendo la cabeza o con almohadas.
     Los especialistas en trastornos de sueño con experiencia en parasomnias, pueden ofrecerle más información sobre otros tratamientos conductuales.

Tratamiento psicológico:
     Estrés, miedo, ansiedad y preocupaciones empeoran las parasomnias. El especialista en trastorno del sueño tiene que detectar si alguna de estas causas podría ser el desencadenante ya que su tratamiento podría incluso resolver las parasomnias.
     También es importante saber cual es el comportamiento de la familia ante estos episodios, ya que ciertas conductas pueden favorecer la aparición de los episodios.
      Tratamientos psicológicos, tales como relajación, terapia de imágenes guiadas han sido de ayuda en algunos niños. La presencia de enfermedades psiquiatritas puede contribuir y desencadenar en parasomnias. Identificar las causas requiere de la asistencia de un psicólogo o psiquiatra.

Tratamiento médico:
     La medicación raramente se utiliza en las parasomnias típicas. La medicación solo se debería administrar en ciertas circunstancias:
                1) Cuando los tratamientos previos no han funcionado y los problemas del niño tienen una gran repercusión familiar
                2) Si el niño tiene peligro de autolesionarse.

     Los niños que normalmente tienen que medicarse suelen tener episodios muy frecuentes, varias veces por noche.

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