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Dormir no es una pérdida de tiempo de la vida, sino que es un estado activo en el que se renueva nuestra salud mental y física. Al menos existen 84 patologías del sueño que nos pueden proporcionar una baja calidad de vida e interferir en nuestra salud.

En el caso de los niños, no hay que olvidar que desde que nace hasta que se hacen mayores, están en un proceso constante de cambio, y eso mismo también sucede con el sueño. Es por eso que a menudo se nos hace imposible saber cuál es el patrón normal de sueño que presenta un niño en cada etapa de crecimiento y durante las diferentes edades y cuando es una anomalía. Además, cada niño tiene sus propias necesidades individuales. Todo ello dificulta saber  qué es lo normal o anormal en el sueño de nuestro hijo, lo que impide a veces el poder  detectar de forma precoz cuando un niño no está disfrutando de un sueño saludable.

 

Los problemas de sueño pueden ser: dificultad para iniciar y / o mantener el sueño, dificultad para permanecer despierto durante el día, dificultad para mantener un ritmo regular de sueño / vigilia, ronquidos, apneas, sonambulismo, enuresis, pesadillas, narcolepsia, piernas inquietas, y otros problemas que pueden interferir en el sueño. Algunos de estos trastornos del sueño pueden ser tratados.

Es importante que entienda que muchos de los problemas de sueño en los niños no son por la falta de atención ni cuidado, sino que  podría significar que algún problema físico y / o mental está pasando. Los trastornos del sueño en la infancia pueden tener consecuencias tanto en el crecimiento y el desarrollo psíquico, como en el aumento de factores de riesgo cardiovasculares e incluso se han relacionado con procesos de aumento de la mortalidad.

Los problemas de los trastornos del sueño más frecuentes en niños, una vez se haya identificado y tratado, pueden ser corregidos rápidamente. Habitualmente se pueden resolver hablando con su pediatra o con el especialista en trastornos del sueño  que con  una pequeña ayuda médica y/o con un poco de sentido común pueden encontrar una solución eficaz a su problema. 

A continuación expondremos algunas preguntas que nos podrían alertar y orientar de si su hijo pudiera estar sufriendo alguno de los trastornos de sueño más frecuentes:

  1. ¿Pasa usted mucho tiempo ayudando a dormir a su hijo?
  2. ¿Se despierta a su hijo súbitamente durante la noche?
  3. ¿El carácter y comportamiento de su hijo es causado por la mala calidad del sueño?
  4. ¿Pierde usted horas de sueño debido al ritmo de sueño de su hijo?
  5. ¿Interfieren los problemas del sueño en su relación con su hijo?
  6. ¿Duerme su hijo en una posición anormal, con la cabeza fuera de la cama o con muchos cojines?
  7. ¿Ronca?
  8. ¿Dejar de respirar durante la noche por un período de tiempo corto, seguido por un ronquido, resoplido, o se despierta?
  9. ¿Presenta sudoración nocturna?
  10. ¿Presenta enuresis nocturna?
  11. ¿Presenta rechinar de dientes (Bruxismo)?
  12. ¿Presenta sonambulismo o terrores nocturnos?
  13. ¿Tiene su hijo problemas escolares o de comportamiento?
  14. ¿Presenta su hijo sueño no reparador?
  15. ¿Tiene dificultad para levantarse, aun habiendo dormido suficiente?
  16. ¿Manifiesta dolor de cabeza durante el día, particularmente por la mañana?
  17. ¿Está irritable  y/o agresivo durante el día?
  18. ¿Se duerme durante el día en la escuela o en casa? (sin contar la siesta)
  19. ¿Tiene un trastorno de déficit de atención e hiperactividad?

Si su respuesta es sí en algunos de estos síntomas  y este síntoma está presente con una frecuencia de más de 2 veces por semana, debería consultar con su pediatra o un médico especialista en trastornos del sueño para así confirmar el diagnóstico y ofrecerle el tratamiento adecuado para la edad del paciente.

A continuación le ofrecemos unos consejos para que su hijo pueda dormir más saludablemente:

  • Siga una rutina constante, tanto durante el día como durante la noche.
  • Establezca un periodo relajante antes de acostarse.
  • Prepare un ambiente adecuado para dormir (sin ruido, ni juguetes, ni luz ...)
  • Haga del dormitorio del niño como el único lugar para dormir.
  • No sustituya la interacción personal a la hora de dormir por la televisión o vídeo.
  • Administre los programas de televisión, vídeo y videojuegos adecuados para la edad del niño
  • Evite que el niño se duerma en brazos y / o con el biberón.
  • Evite comidas o bebidas con cafeína (Coca-Cola, chocolate...)
  • Establezca un horario constante a la hora de despertarse

Además, unos consejos específicos para los jóvenes:

  • Evite el alcohol.
  • Evite el tabaco.
  • Realice ejercicio regular.
  • Mantenga una dieta sana.
  • Evite luz brillante al atardecer y favorezca-al despertar.
  • Permita a su hijo ir a dormir más tarde los fines de semana, pero evite que sean más de dos horas de su horario normal.
  • Intente evitar siestas, aunque si persiste la somnolencia diurna puede permitir siestas cortas (30-40 minutos).

 

RECUERDE:

"Un niño que duerme bien, dormirá fácilmente y difícilmente se despertará durante la noche y muy probablemente estará más alegre durante el día. También el buen descanso del niño aporta mayor tranquilidad y felicidad al resto de la familia."

 

Si quiere aprender más sobre los trastornos del sueño en edad infantil, pincha aquí.

 

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